
Vivimos hablando de los beneficios de aumentar en algo nuestra actividad física, pero hay que reconocer que muchas veces el tiempo se nos hace muy corto para incluir cambios significativos.
Estamos en la constante espera de que las largas horas de trabajo o las numerosas responsabilidades disminuyan, para empezar con un verdadero régimen de ejercicios y la verdad, eso es bastante improbable. ¿O no?